NUEVA VUELTA DE TUERCA AL SISTEMA DE TRIBUTACIÓN POR MÓDULOS

Nueva Reforma Fiscal

 

Las sucesivas reformas  llevadas a cabo en este sistema de tributación, han ido encaminadas principalmente a reducir el ámbito de aplicación de este sistema a su mínima expresión, tratando de evitar con ello su utilización como fuente de fraude tributario.

La última de estas reformas  en su anteproyecto de ley, ha sido objeto de reciente aprobación el pasado 4 de julio de 2014. En lo relativo a las empresas que tributan por módulos, la exposición de motivos de la reforma establece que:

 “Se revisa el método de estimación objetiva aplicable en la determinación del rendimiento neto de determinadas actividades, exigiendo, a partir de 2016, nuevos requisitos para su  aplicación, tanto cuantitativos, mediante una reducción de los límites objetivos, como cualitativos,  reduciendo las actividades que se pueden acoger a este, limitándolas a aquéllas que por su  naturaleza se relacionan fundamentalmente con consumidores finales.”

 

NUEVOS LIMITES DE FACTURACIÓN PARA LA APLICACIÓN DEL SISTEMA DE MÓDULOS

En desarrollo de lo anterior, y en relación con los límites para su aplicación, tanto con el volumen de negocio de la empresa como con el volumen de sus compras o prestaciones de servicios recibidos de terceros, se establecen como límites para la aplicación de este sistema de tributación los siguientes:

a) En relación al volumen de facturación del empresario en el año inmediatamente anterior, se establecen los siguientes límites.

  • El límite de facturación se cifra en 150.000€ para el conjunto de actividades ejercidas, salvo las actividades agrícolas y ganaderas que tendrán de límite 200.000€.
  • Este límite queda reducido a 75.000 para aquellas operaciones en las que el empresario se encuentre obligado a expedir factura cuando el destinatario de estas operaciones sea un empresario o profesional que actúe como tal.

Conviene recordar que deberán computarse las operaciones correspondientes a las actividades económicas desarrolladas tanto por el contribuyente, como por el cónyuge, descendientes y  ascendientes, así como por entidades en régimen de atribución de rentas en las que participen cualquiera de los anteriores en las que concurran las siguientes circunstancias:

  • Que las actividades económicas desarrolladas sean idénticas o similares.
  • Que exista una dirección común de tales actividades, compartiéndose medios personales  o materiales.

b) En relación con el volumen de compras o servicios recibidos, se establecen los limites siguientes, también referidos al año inmediatamente anterior:

Que el volumen de las compras en bienes y servicios, excluidas las adquisiciones de inmovilizado, en el ejercicio anterior no supere la cantidad de 150.000 euros anuales. En el supuesto de obras o servicios subcontratados, el importe de los mismos se tendrá en cuenta para el cálculo de este límite.

 

LIMITACIÓN DEL ÁMBITO DE ACTIVIDADES QUE PODRÁN ACOGERSE AL SISTEMA DE MÓDULOS

Desde hace ya algunos años existe una clara tendencia a reducir el ámbito objetivo de actividades que pueden acogerse a esta modalidad de tributación. Hay que tener en cuenta que las sucesivas reformas han ido encaminadas a prevenir la utilización de estas actividades como instrumentos de fraude. En este sentido, aquellas actividades  cuyo destinatario final es otro empresario cuyo sistema de tributación es la estimación directa o una entidad sujeta al impuesto de sociedades, y especialmente aquellas cuyo contenido material viene referido a la prestación de un servicio, (construcción u pequeños trabajos de albañilería, transportes de mercancías por carretera etc) han sido utilizadas, con mayor o menor amplitud, con  finalidad defraudatoria. Este hecho, constatado durante muchos años por la inspección de Hacienda, ha provocado la aprobación de diversas medidas antifraude, cuyo resultado práctico no parece que haya sido el deseado. Recordemos que desde el año 2007, se implantó la obligación de retención del 1% para determinadas actividades acogidas al régimen de módulos. Las actividades afectadas por la medida fueron las siguientes:

Epígrafe IAE

Actividad económica

314 y 315 Carpintería metálica y fabricación de estructuras metálicas y calderería.
316.2, 3, 4 y 9 Fabricación de artículos de ferretería, cerrajería, tornillería, derivados del alambre, menaje y otros artículos en metales N.C.O.P.
453 Confección en serie de prendas de vestir y sus complementos, excepto cuando su ejecución se efectúe mayoritariamente por encargo a terceros.
453 Confección en serie de prendas de vestir y sus complementos ejecutada directamente por la propia empresa, cuando se realice exclusivamente para terceros y por encargo.
463 Fabricación en serie de piezas de carpintería, parqué y estructuras de madera para la construcción.
468 Industria del mueble de madera.
474.1 Impresión de textos o imágenes.
501.3 Albañilería y pequeños trabajos de construcción en general.
504.1 Instalaciones y montajes (excepto fontanería, frío, calor y acondicionamiento de aire).
504.2 y 3 Instalaciones de fontanería, frío, calor y acondicionamiento de aire.
504.4, 5, 6, 7 Y 8 Instalación de pararrayos y similares. Montaje e instalación de cocinas de todo tipo y clase, con todos sus accesorios. Montaje e instalación de aparatos elevadores de cualquier clase y tipo. Instalaciones telefónicas, telegráficas, telegráficas sin hilos y de televisión, en edificios y construcciones de cualquier clase. Montajes metálicos e instalaciones industriales completas, sin vender ni aportar la maquinaria ni los elementos objeto de instalación o montaje.
505.1, 2, 3 y 4 Revestimientos, solados y pavimentos y colocación de aislamientos.
505.5 Carpintería y cerrajería.
505.6 Pintura de cualquier tipo y clase y revestimientos con papel, tejido o plásticos y terminación y decoración de edificios y locales.
505.7 Trabajos en yeso y escayola y decoración de edificios y locales.
722 Transporte de mercancías por carretera.
757 Servicios de mudanzas.

 

Posteriormente, la ley 7/2012 de prevención del fraude fiscal, introdujo nuevas medidas   que reducían sensiblemente, para determinadas actividades, los tradicionales limites aplicables a este tipo de actividades (450.000 € en lo que se refiere al volumen de facturación y 300.000 € en los que se refiere a las compras y servicios recibidos)

Tras esta reforma, y a partir del 1 de enero de 2013, aquellos empresarios acogidos a este régimen  y que se encontraban dentro del listado de actividades que debían soportar la retención del 1% en sus facturas, veían condicionada su inclusión o mantenimiento al sistema de módulos a que la facturación del año inmediatamente anterior  cuyos destinatarios fueran otros empresarios o profesionales, no superase los siguientes importes:

a) 50.000 euros anuales, siempre que además represente más del 50 por 100 del volumen total de rendimientos íntegros correspondiente a las citadas actividades.

b) 225.000 euros anuales.

Sólo quedaron fuera de esta nueva limitación los empresarios del sector del transporte, quienes fruto de las presiones ejercidas, lograron mantener el régimen vigente hasta ese momento. No obstante, dentro de este específico sector, las voces a favor y en contra de la aplicación del sistema de módulos al pequeño transportista han sido  continuas. La polémica se suscita desde el momento en el que, en muchas ocasiones, se instrumentaliza  este  método de tributación, aprovechando las ventajas tributarias que ofrece para ofertar  servicios de transporte  a precios  más reducidos que los de  otros empresarios que no cuentan con la posibilidad de acogerse a otro sistema de tributación similar. A esta larga polémica ha venido contribuyendo además el hecho de que muchos de estos empresarios, en una interpretación no siempre correcta de la ley, han aprovechado la existencia de determinadas formas jurídicas, como la de las cooperativas, para ahondar aún más en la posibilidad de situarse en una posición  de ventaja en el mercado.

Llegamos así a la última de las medidas cuya implantación se pretende, y cuya entrada en vigor supondrá, por una parte una equiparación en el conjunto de actividades acogidos a esta modalidad en cuanto a los límites de facturación aplicables, y por otra parte, la eliminación de la posibilidad de acogerse a este sistema para muchas de las actividades que hasta el momento podían hacerlo.  La pretensión  del Gobierno es que sólo puedan acogerse al régimen de módulos aquellas actividades de las, que estando dentro del listado de actividades que pueden acogerse hasta este momento tengan  como destinatarios directos a los consumidores, eliminando por tanto en la práctica  a todas aquellas actividades  que tengan como destinatarios  a empresas.

Por tanto, de ver finalmente la luz esta norma, se mantendría el sistema en las actividades de comercio minorista o la hostelería, entre otros. Por contra quedarían prácticamente excluidas las relacionadas con la construcción o el transporte. En este último sector, la aplicación del régimen quedará probablemente reducida a los transportistas cuya actividad sea la de transporte ligero de mercancías, quedando fuera el resto.

Es de suponer que estas medidas verán su luz, una vez finalice su trámite parlamentario antes de finalizar el presente ejercicio, estando en vigor a partir del ejercicio 2016.

 
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