El Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictamina que el Impuesto sobre Sucesiones en España vulnera la normativa Europea

sentencia tribunal justicia europaEn relación a este impuesto, el alto Tribunal considera que la legislación española vulnera la normativa comunitaria al obligar a los no residentes pagar más que a los residentes, puesto que sólo las personas residentes pueden beneficiarse de los incentivos fiscales. De este modo, Europa da la razón a la Comisión Europea, que en marzo de 2011 había presentado una denuncia ante el TJUE al considerar que la legislación española era discriminatoria en este sentido y constituía una restricción a la libre circulación de personas y capitales.

En respuesta, el Tribunal de Justicia “confirma que en la sucesión o donación en la que intervenga un causahabiente, donante o causante que no resida en el territorio español, o también una donación o sucesión que tengan por objeto un bien inmueble ubicado fuera del territorio español, no puede beneficiarse de las reducciones fiscales que sólo se aplican en conexión exclusiva con el territorio de las comunidades autónomas, debiendo soportar una mayor carga fiscal que las sucesiones o donaciones donde sólo intervienen residentes o que tienen por objeto bienes inmuebles situados dentro de España”.

 En España, el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones es un impuesto estatal, aplicable en todo el territorio nacional (salvo en el País Vasco y de Navarra). No obstante, está cedido a las comunidades autónomas, de modo que éstas pueden aprobar normas propias que complementen o sustituyan a las estatales.

En la sentencia, el Tribunal afirma que en primer lugar esta normativa no afecta a la libre circulación de personas, como sostenía la Comisión, pero sí a la de capitales, práctica prohibida por el Tratado, y señala además, que “no existe ninguna diferencia entre la situación objetiva de un residente y la de un no residente que pueda sustentar una diferencia de trato, puesto que la legislación española los considera como sujetos pasivos a efectos de la percepción del impuesto de sucesiones y donaciones sobre los bienes inmuebles situados en España, al margen de dónde residan”.

Fuente: Diario El Economista, La Vanguardia.

 
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