Criterio actual del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana en relación a la deducción del IVA en vehículos de turismo

Criterio actual del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana en relación a la deducción del IVA en vehículos de turismo

 

Deduccion IVA vehiculosEn relación a la cuestión de la deducibilidad del IVA soportado en la adquisición  de vehículos de turismo y sus gastos accesorios, resultó novedosa la Sentencia  del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana de 24  de marzo  de 2010, en la que el Tribunal trataba la cuestión de si, tal y como defendía la Agencia Tributaria en aplicación del artículo 95 de la ley del IVA, la posibilidad de deducción del IVA soportado en la adquisición de un vehículo de turismo quedaba limitada en principio al 50% de dichas cuotas, o si por el contrario, cabía la posibilidad de deducir, tal y como defendía el contribuyente, el 100 de dichas cuotas.

Tal y como establece el artículo 95 de la ley 37/1992 del IVA, se presume que este tipo de bienes se encuentran afectos a la actividad empresarial o profesional en un 50%, correspondiendo en su caso al contribuyente la justificación de que el grado de afectación es superior, cuando se pretenda una deducción mayor.

El Tribunal, sin embargo analiza la aplicación directa de la Sexta Directiva Comunitaria, y en particular de su artículo 17, considerando que, la transposición realizada de dicha norma por el Estado a través de la Ley del IVA, vulnera dicha norma, ya que la misma no permite establecer este tipo de limitaciones. Por lo tanto, considerando lo anterior, y en aquellos casos en los que quede acreditada cualquier afectación a la actividad, por pequeña que esta sea, cabe la posibilidad de deducir el 100% de las cuotas derivadas de la adquisición, lo que sería extensible a los gastos accesorios a la compra y a los derivados del uso y mantenimiento del vehículo.

 

Con el paso de los años, este criterio, lejos de quedar en una resolución aislada, se ha consolidado en sucesivas Sentencias de nuestro Tribunal Superior.

  • En la sentencia de 16 de febrero de 2012, en la que se debatía sobre la posibilidad de deducir, no ya el 100%, sino tan sólo el 50% de las cuotas soportadas en la adquisición de dos vehículos de turismo por parte de la empresa (un Audi A-3 y un Mercedes SLK) la agencia tributaria había previamente excluido la posibilidad de deducción de cuota alguna, considerando que estos vehículos no estaban afectos a la actividad en ningún porcentaje, pese a la presunción del artículo 95 de la ley  de afectación al 50%. El Tribunal, sin embargo permite la deducción del 50% del Audi A-3  excluyendo la del Mercedes SLK. En el primero de los casos, considera que, “la Administración tributaria (que es a la que incumbe la carga de la prueba, desde el momento en que excluye completamente la deducibilidad de las cuotas de IVA y -por ello- elimina la aplicación de la presunción de que se trata) no ha acreditado la nula afección de estos turismos a la actividad (no siendo suficiente a tal efecto, y por sí sólo, el exclusivo hecho de que el actor cuente con otros vehículos), aunque tampoco el actor ha practicado prueba alguna sobre tal afectación a la actividad. Siendo ello así, y no habiéndose aportado prueba por ninguna de las partes al respecto, habrá de concluirse con la deducibilidad de estas cuotas de IVA en el 50%.”

 En el caso del Mercedes SLK, el Tribunal excluye la posibilidad de deducción de cuota alguna  fundamentando su negativa, tanto en las especiales características del vehículo, como en el hecho de que ni siquiera se había demostrado que el vehículo fuera propiedad de la empresa.

  • En la Sentencia de 25 de octubre de 2012, el Tribunal vuelve a analizar la misma cuestión, pero reitera la necesidad de que el contribuyente pruebe la afectación del vehículo a la actividad ya que lo que se discutía en este caso no era el grado de afectación, sino que la Administración negaba en este caso que el vehículo estuviera afecto en ningún caso a la actividad empresarial  En esta sentencia, que desestima el recurso,  el Tribunal señala: la cuestión controvertida es sustancialmente una cuestión de hecho, lo que exige al recurrente, como se acaba de exponer, la demostración, a través de los distintos medios probatorios, de que el vehículo se encuentra en exclusiva afecto a su actividad económica. En la labor que a este Tribunal incumbe de valorar en su conjunto y, con arreglo a las normas de la sana crítica, las pruebas practicadas, debemos de concluir que no resulta acreditada la dedicación exclusiva del automóvil del que es titular el actor a la actividad de la mercantil. En efecto, en el folio 9 del expediente se indica por el representante de la mercantil, que el vehículo se ha considerado afecto a la actividad en proporción del 50%. En las alegaciones que se formulan a la propuesta de liquidación (folios 53 y ss), la administradora de la mercantil, se indica que es necesario bajar en coche a Marruecos, pero no aporta un solo documento que ratifique dicha afirmación, como podría ser resguardos de gasolina, peajes, etc. Pues una cosa es que la mercantil recurrente precise de un vehículo para desarrollar su actividad, y por tal circunstancia la Ley le presume una afectación al 50%, y otra, que no se haya acreditado siquiera esa afectación. Consecuentemente, y desde esta perspectiva, hemos de concluir que el recurrente no ha desarrollado esfuerzo probatorio alguno. Por lo expuesto, se desestima el motivo.”
  • Ese mismo mes, en una Sentencia anterior, de 11 de octubre de 2012, el Tribunal había resuelto otro caso en el que se analizaba la misma cuestión, pero en este caso no existía duda alguna de la afectación del vehículo, dudándose únicamente del grado concreto de afectación del mismo. En este supuesto, el Tribunal reitera lo indicado  en la Sentencia de 14 de abril de 2010, señalando que la legislación española en este punto, (artículo 95) contradice lo indicado por el artículo 17 de  la Sexta  Directiva Comunitaria  que no permite este tipo de limitaciones da derecho a deducir. Por lo tanto, centrándose el debate, no en si el vehículo se utilizaba en algún grado en la empresa (cosa que la Administración Tributaria  no discute admitiendo la posibilidad de deducir el 50% de las cuotas de IVA) sino en si el grado de deducción debe ser del 50% o uno superior, el criterio del Tribunal se mantiene en el establecido en la Sentencia de 14 de abril de 2010, permitiendo la deducción del 100%. Señala el Tribunal:

“Consecuentemente con todo lo anterior, y sin necesidad siquiera de tener que proceder a determinar si la afección del turismo a la actividad profesional del actor es o no exclusiva (ya hemos visto que es suficiente con que sea efectiva, aunque lo fuere de manera parcial o limitada), habrá de concluirse con la estimación del recurso…”. 

Este mismo criterio se reitera en sucesivas Sentencias, como la de  24 de abril de 2013, que reitera el criterio establecido en la Sentencia de 24 de marzo de 2010, permitiendo la deducción del 100% de las cuotas, siendo el objeto de la discusión, no ya la afectación del vehículo  la actividad, sino el grado exacto de afectación.

A modo de conclusión, podemos afirmar que, cuando lo que discute la Administración  es únicamente la posibilidad de deducir el 100% de las cuotas de IVA soportadas en la adquisición del vehículo, alegando la limitación del artículo 95 de la ley del IVA y por lo tanto la limitación al 50% de la posibilidad de deducción, el criterio del Tribunal es reiterado y constante en afirmar que tal limitación contradice a la Sexta Directiva Comunitaria, por lo que no es conforme a Derecho, permitiendo por lo tanto la deducción del 100% de las cuotas de IVA soportado.

No mantiene este mismo criterio cuando el objeto de discusión no es este, sino  si el vehículo se encuentra o no afecto a la actividad, es decir, en aquellos supuestos en los que lo que se discute  es la introducción fraudulenta en la empresa de vehículos particulares a los efectos de utilizarlos  con fines defraudatorios.  Este último supuesto  reconduce cada caso concreto a la prueba que pueda desplegarse sobre la afectación real del vehículo. Existen supuestos especialmente problemáticos, como la existencia de un número elevado de vehículos en la empresa, vehículos deportivos o  de alta gama, vehículos en los que no se discrimina el grado de afectación mediante las correspondientes retribuciones en especie para sus usuarios (en los casos de afectación parcial). En estos supuestos, la concreta prueba de su utilización para fines empresariales resulta necesaria, pues de otro modo puede no operar siquiera la presunción de afectación al 50%, tal y como establece el Tribunal.

Obviamente, siempre es necesario recordar, cuando nos remitimos a criterios Jurisprudenciales, que se trata de supuestos en los que existe discusión por parte de la Administración Tributaria, la cual mantiene sus propios criterios, lo que obliga en cada caso a interponer los correspondientes recursos, que finalmente, y en caso de que el Tribunal mantenga este criterio, tendrían altas posibilidades de prosperar en los términos expuestos. Por otro lado, aplicar el criterio, ya constante, del Tribunal debe permitir, en aplicación del artículo 179.1.d de la Ley General Tributaria, excluir la posibilidad de aplicación de sanciones tributarias, al haberse puesto la diligencia necesaria en el cumplimiento de las obligaciones tributarias, habiendo aplicado el contribuyente un criterio de interpretación razonable, como es el establecido por nuestro Tribunal Superior de Justicia.

Título
DEDUCCIÓN DEL IVA EN VEHÍCULOS DE TURISMO
Descripción
La deducción del IVA en vehículos afectos a actividades económicas: principales sentencias.
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